"Situado a pocos minutos a pie del casco histórico, el hotel es moderno y la limpieza es impecable. Lo único reseñable es la falta de minibar en la habitación (tampoco imprescindible) y la poca oferta en el desayuno, siendo su calidad de lo más normalita y la luz de emergencia en la habitación que es demasiado fuerte por la noche llegando a molestar a algunas personas.